Las adaptaciones curriculares son ajustes que hace el docente para que un estudiante pueda participar en una actividad de aprendizaje sin perder de vista el objetivo educativo. En Ecuador, la decisión suele partir de una barrera concreta observada en el aula: demasiado texto, una consigna compleja, poco apoyo visual, un formato de respuesta poco accesible o varios pasos al mismo tiempo. El punto de partida no es cambiar todo, sino entender qué dificulta la tarea y qué apoyo permite entrar en ella.
El DIAC, en este contexto, funciona como el registro pedagógico de esa decisión cuando corresponde individualizar el apoyo. Sirve para dejar claro qué se adapta, por qué se adapta, qué objetivo se conserva o ajusta y cómo se revisará después. Dicho de forma simple: la adaptación se decide en el aula, y el DIAC ayuda a documentarla con criterio docente.

