En Primaria, una adaptación curricular es un ajuste pensado para que el alumno pueda acceder a la tarea, participar en ella o mostrar lo que sabe con menos barreras. En el marco LOMLOE y la atención a las necesidades específicas de apoyo educativo, conviene distinguir entre medidas generales, medidas ordinarias y ajustes más específicos.
No todo cambio en una ficha es una adaptación curricular. A veces solo hace falta una consigna más clara, más tiempo, un ejemplo, un organizador visual o una forma distinta de responder. Eso no siempre implica modificar objetivos. Por eso es útil decidir primero qué nivel de ajuste necesita la situación.
Qué no es: no es bajar por sistema el nivel, no es simplificar hasta vaciar la tarea ni es hacer una versión más bonita sin cambiar la barrera real. Si el alumno sigue sin poder entrar, la adaptación no ha resuelto el problema.
Cuándo aplicar: cuando observas que la dificultad está en leer, iniciar, organizar, escribir, calcular, recordar la secuencia, comprender la consigna o evidenciar el aprendizaje. El punto de partida debe ser siempre la barrera concreta de aula.



