Las barreras de aprendizaje son condiciones de la tarea, del entorno o de la evaluación que dificultan que un estudiante participe, comprenda o muestre lo que sabe. No describen una falla del alumno, sino un obstáculo que aparece en una situación concreta.
En el aula suelen verse como consigna confusa, exceso de pasos, lectura muy densa, tiempo insuficiente, formato poco claro o una forma única de responder. Por eso conviene observar primero la actividad y después decidir el apoyo.
En México, este enfoque se relaciona con la atención a la diversidad, el DUA, los ajustes razonables y las BAP. La meta es mantener el aprendizaje visible y reducir la barrera sin bajar la exigencia de fondo.

